...Escuchábamos Depeche Mode, hace un rato, "Música para las
Masas", en un aleatorio de Windows 7 que te elige temas por año
-pusimos 1987, apareció mucho de The Housemartins, Terence Trent D'Arby, Suzanne
Vega, The Smiths, REM, The Cure, Mignight Oil, Simply Red y otras cosas que están re súper-, y hablábamos de
que los '80 fueron una patada en el culo directa al corazón del sistema...
drogas de diseño, idiferenciación sexual, cuestionarse todos los mandatos
sociales y familiares, la Libertad como bandera por sobre todas las
cosas... y todo eso y más aún. Pero convinimos que los Depeche Mode eran, en
retrospectiva, como "el paradigma de esa época", los contraculturales
por excelencia (el disco anterior a "Música para las Masas" es "Black
Celebration", que traducido al castellano significa "Misa
Negra"... toda una petición de principios en cuestiones
ideológico-religiosas)... y hablábamos, medio borrachines, de todas esas cosas.
Pero entonces arrancó una música igual de revulsiva pero liviana; igual de
irreverente, pero totalmente festiva... onda "me chupa un huevo si me
muero de sobredosis en medio de la disco... ¡Yo sólo quiero
bailar!"........ y era........: ¡Prince & the Revolutions!!!
Los Depeche Mode son los papás de los '80, el norte, un faro en medio de una
oscureta que moría... pero sólo Prince logro tener, y sólo él en toda esa
época, el verdadero sabor del Champagne.

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